EL VIEJO TOMÁS PAREDES...
MARÍA ELENA WALSH Versos tradicionales para cebollitas Para alegrar la reunión con el permiso de ustedes, les voy a contar el cuento del viejo Tomás Paredes. Hombre rico por demás y de fortuna cerrada: mucho campo, muchas vacas y mucha plata enterrada. Cuando quería comer sus vacas no estaban buenas. Para comer carne gorda volteaba vacas ajenas. Dormía de un solo ojo para soñar más barato y no salía a pasear por no gastar los zapatos. Para lavarse la cara esperaba que lloviera y escribía sus apuntes en unas hojas de higuera. Fumaba piola picada y hacía vino de tomate y en unos botines viejos este hombre tomaba mate. Montaba desde una silla por conservar los estribos y una vez perdió un dinero por no entregar el recibo. Al final en un arroyo, pues no quería dar nada por no dar un grito fuerte lo llevó la correntada.