TEATRO COLISEO - Símbolo de hermandad cultural entre Italia y Argentina

El Teatro Coliseo de Buenos Aires, es uno de los teatros más bellos de la ciudad, punto de referencia de la vida artística local y símbolo de la hermandad cultural entre Italia y Argentina.





Los lazos históricos entre Italia y Argentina remontan a la primera fundación de Buenos Aires. Cuando Pedro de Mendoza, atribuyó “El milagro” de llegar a buen puerto a la Virgen “Santa María del Buon Aria” y bautizó la Ciudad con su nombre en español: Buenos Aires.
La inmigración italiana en Argentina fue uno de los movimientos migratorios más numeroso que tuvo nuestro país. La historia en común entre ambos países se mantiene fuertemente entrelazada, a pesar de la distancia geográfica. Sus vínculos familiares y humanos resisten el paso del tiempo y mantiene tradiciones.
La cultura es una herramienta fundamental para construir  y consolidar lazos de hermandad entre los pueblos. En este sentido, el teatro Coliseo representa un espacio donde podemos reencontrar, reconocer y celebrar nuestros parecidos y nuestras diferencias.
Ubicado en el edificio denominado Palazzo Italia, que acoge, además, al instituto italiano de cultura, la cámara de comercio italiana, la universidad de Bolonia y algunas asociaciones de fomento. Desde 1944 hasta el año 2007 el edificio fue sede del Consulado General de Italia en Buenos Aires.


El Teatro tiene una historia fascinante que atraviesa más de un siglo y varias reconstrucciones edilicias.
Se construyó en 1905 como un gran circo ecuestre. Su original y extraordinaria estructura fue apreciada y elogiada en las mayores publicaciones de arquitectura de la época.
Ya en 1907 se afirma como uno de los teatros de ópera más importantes de la ciudad de Buenos Aires y de toda América Latina, donde se exhiben los mejores intérpretes y las compañías más importantes de su género.

El 27 de agosto de 1920 desde la terraza del Teatro, Enrique Telemaco Susini, con sus amigos del grupo  apodado “Los locos de las azoteas”, realizan la primera transmisión radiofónica de la historia, transmitiendo en directo la obra Parsifal, de Wagner, interpretada en el teatro Colón, por la soprano Sara  Cesar. 
En el año 1937 el teatro es adquirido por el Estado Italiano, gracias a la importante donación del Conde Italiano Felice Lora. Este ilustre ciudadano italiano, llegado a Argentina como un humilde inmigrante hacia fines del siglo XIX, había construido una fortuna en el nuevo mundo y durante toda su vida se ocupó de obras de caridad. En su testamento dejó una gran suma de dinero al Estado Italiano con el fin de que comprase un terreno donde edificar la CASA DE ITALIA, un gran edificio destinado a hospedar el Consulado de Italia, algunas asociaciones de fomento y un espacio para las manifestaciones artísticas.

En 1942 se inicia la demolición del edificio preexistente, y se inicia la construcción de un nuevo ambicioso edificio de cinco pisos donde se establece el Consulado en 1944.
Recién en 1961 que se inaugura el Teatro Coliseo. En 1971 la administración del Teatro es otorgada a la Fundación Cultural Coliseum, quien sigue administrándolo en la actualidad.
Desde su nueva apertura el Teatro Coliseo se afirmó como uno de los más importantes teatros de Buenos Aires, alternando espectáculos teatrales de prosa hasta conciertos musicales de los géneros más variados, a la danza y a la ópera lírica.

En el año 2012, por voluntad de la Embajada de Italia, la Fundación Cultural Coliseum emprendió un importante proceso de relanzamiento integral del Teatro enfocado a adecuar su gestión a los modernos modelos de management cultural.
Núcleo fundamental de este proyecto fue la restructuración edilicia, paso imprescindible para poder ampliar y mejorar en términos cuantitativos y cualitativos la propuesta artística. La restructuración fue desarrollada con el objetivo de obtener mejor estética, funcionalidad y adecuamiento a las normas de seguridad, todo ello respetando las estructuras originales del edificio.
El proyecto integral de restauración fue subdividido en tres etapas, en los recesos estivos del 2015,2016 y2017, sin interrumpir la oferta cultural de la temporada artística. La financiación de los trabajos fue de una ejemplar sinergia entre público y privado, posible gracias a una ley local, la Ley de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires.
El Master Plan para renovar el Coliseo se basó en el objetivo de dotar a la sala con tecnología moderna y al mismo tiempo recuperar los conceptos arquitectónicos de las remodelaciones de los años 40 y 60.    

Gracias a su restauración y a la nueva gestión, el Teatro Coliseo volvió a ser uno de los protagonistas de la vida cultural de la Ciudad de Buenos Aires, presentando producciones artísticas de excelencia, fomentando actividad solidaria, y reforzando su rol de referente institucional de la cultura local.
“Es un teatro único en su tipología, aunque había sufrido el paso del tiempo y se había quedado sin respuesta para algunas producciones. Hoy, a partir de esta obra, es un teatro que cumple con las más exigentes normas internacionales", afirmó el arquitecto Alfio Sambataro

El Teatro Coliseo es un ícono porteño. Hoy podemos afirmar que es un nuevo teatro, con más de un siglo de historia reafirmando los lazos de hermandad entre la Ciudad de Buenos Aires e Italia.   






 
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