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Organizada por la Fundación El Libro

16 septiembre 2014

ADOLFO BIOY CASARES

Nació en el barrio de la Recoleta, el 15 de septiembre de 1914. 

Escribió su primera novela, Iris y Margarita – plagiando a “Petit Bob” de
Gyp, autora francesa, favorita aquella prima a la que Bioy intentaba deslumbrar con su obra.

Su primera publicación fue Prólogo. La escribió con tan sólo 15 años y su padre la editó. Años después, abandonaría la vida universitaria para retirarse a una estancia —posesión de su familia— donde, cuando no recibía visitas, se dedicaba casi exclusivamente a la lectura, entregando horas y horas del día a la literatura universal.

Tan conocida como su obra es su amistad con Borges. Cuando se conocieron, en casa de Victoria Ocampo, Bioy tenía 18 años, Borges 33. A pesar de esa diferencia, dieron inicio a una amistad que duraría toda la vida. Juntos escribieron varios relatos policiales bajo el pseudónimo común de H. Bustos Domecq ( reunión de los apellidos de un bisabuelo de Borges (Bustos) y del de la abuela paterna de Bioy (Domecq), además codirigieron la prestigiosa colección del género “El Séptimo Círculo”, entre otros muchos trabajos. 

1940 fue, sin dudas, un año bisagra en la vida de Adolfo Bioy Casares. 

Contrajo matrimonio con Silvina Ocampo, escritora, pintora, hermana de Victoria. 

Publicó, junto a Borges y Silvina una famosa Antología de la literatura fantástica. Dijo Bioy al respecto: “Una noche de 1937 hablábamos de literatura fantástica, discutíamos los cuentos que nos parecían mejores; uno de nosotros dijo que si los reuniéramos y agregáramos los fragmentos del mismo carácter anotados en nuestros cuadernos, obtendríamos un buen libro…” Considerada una de las obras más célebres en su género, presenta la peculiaridad de haber sido traducida al inglés y al italiano, hecho poco frecuente en las antologías literarias.

En 1940, también, escribió La invención de Morel. Ésta novela lo situó entre los primeros escritores argentinos en abordar el género fantástico.  Es, probablemente, su obra más famosa y se convirtió en un clásico de la literatura fantástica en idioma español.  

Narrada en primera persona y ambientada en una isla desierta, en la trama se entrecruzan el delirio, el amor, la soledad y la idea de inmortalidad. Jorge Luis Borges, en el prólogo del libro, escribió: “He discutido con su autor los pormenores de su trama, la he releído; no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta”.

No sólo Borges lo alababa, su obra narrativa le valió diversos galardones. Se destacan el Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires en 1941, por La Invención de Morel, el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores en 1975,  el Premio Cervantes en 1990 y el Konex de brillantes en 1994. Además, fue distinguido como Miembro de la Legión de Honor de Francia en 1981 y Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1986.

El 8 de marzo de 1999, fallece a los 85 años.   

Para Bioy, el mundo parece estar hecho de infinitos submundos, donde la línea que divide lo real de lo aparente es muy delgada. Su exquisito manejo del humor y en especial de la ironía, se conjugan con la impecable construcción de sus relatos, convirtiéndolo en un referente indiscutido de la literatura argentina, e hispanoamericana.


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