Nos vemos en la feria...

Nos vemos en la feria...
Organizada por la Fundación El Libro

22 diciembre 2008

Los
Los planetas
Los planetas giran,
Los planetas giran,
dan

Los planetas giran, dan vueltas
Los planetas giran, dan vueltas y
Los planetas giran, dan vueltas y nunca

Los planetas giran, dan vueltas y nunca se
Los planetas giran, dan vueltas y nunca se encuentran.
Los planetas giran, dan vueltas y nunca se
Los planetas giran, dan vueltas y nunca
Los planetas giran, dan vueltas y
Los planetas giran, dan vueltas
Los planetas giran, dan
Los planetas giran,
Los planetas
los
Ese
Ese árbol
Ese árbol concede
Ese árbol concede deseos
Ese árbol concede deseos porque
Ese árbol concede deseos porque esta
Ese árbol concede deseos porque esta lleno
Ese árbol concede deseos porque esta lleno de
Ese árbol concede deseos porque esta lleno de varitas
Ese árbol concede deseos porque esta lleno de varitas mágicas
Ese árbol concede deseos porque esta lleno de varitas
Ese árbol concede deseos porque esta lleno de
Ese árbol concede deseos porque esta lleno
Ese árbol concede deseos porque esta
Ese árbol concede deseos porque
Ese árbol concede deseos
Ese árbol concede
Ese árbol
Ese



12 diciembre 2008

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
...Jesús nació en un establo de Belén. María lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre que José había preparado para él.
Un grupo de pastores que acampaban por allí escucharon a los ángeles cantar, alegres, la buena noticia, y se acercaron al establo para adorar al niño...



...Al encontrar a Jesús, los magos, se postraron ante él para rendirle homenaje, y abrieron los cofres que contenían sus regalos: Oro, incienso y mirra...
De El nacimiento de Jesús con stickers. Ed. Guadal
Que Jesús inunde nuestros corazones con salud, amor y paz ... ¡lo demás viene solo!

03 diciembre 2008

CANCIÓN DEL ELEFANTE




Un elefante se balanceaba
sobre la tela de una araña
,
como veía que resistía
fueron a llamar a otro elefante.

Dos elefantes se balanceaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...

Cien elefantes se balanceaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...

Mil elefantes se balanceaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...

Un millón de elefantes se balanceaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía
fueron a llamar a otro elefante...

Ningún elefante quedaba en la tierra
y llamaron a un mosquito,
el mosquito se posó
y la tela se rompió.

Mi versión de esta canción popular

28 noviembre 2008

LOS TRAJES DE LA SELVA
Casi nadie lo sabe, pero todos los animales son blancos. Blancos y lisos. Para diferenciarse, hace ya mucho pero mucho tiempo, cada animal eligió un traje.
Los más coquetos lucían rayas o manchas, otros mas tranquilos prefirieron una piel lisa de color discreto, los más prácticos pensaron en un color para confundir a sus enemigos o en una piel más gruesa para protegerse…en fin, cuestión de gustos.
Para bañarse, los animales dejaban su traje a la orilla del río, lo suficientemente separados como para no verse ni molestarse. Pero una tarde, el viento sopló más fuerte que de costumbre y arrastró los vestidos mezclándolos.
El elefante, que había dejado su piel rugosa y gris, se vistió como la serpiente coral: a rayas rojas, blancas y negras. El rinoceronte lucía el traje del leopardo y la jirafa se veía muy chistosa con las rayas de la cebra.
— ¡Estás rayada! ¡Estás rayada! —le gritó el mono colgado de una liana.
Francisco - Jirafa con traje de cebra


Enfurecida por la burla, la jirafa fue a la piedra del león, rey de la selva, a reclamar su traje. Allí se encontró con el elefante, el rinoceronte y además ¡un oso verde! Después de mirarlo un largo rato se dio cuenta de que tenía la piel de cocodrilo.
— ¡Me aprieta! —se quejaba el elefante.
— ¡Estoy demasiado llamativo! —decía el rinoceronte
— ¡No puedo moverme! ¡Este traje es muy duro! —rugía el oso.
El león tuvo que hacer un esfuerzo enorme para no reírse a carcajadas. ¡Estaban tan graciosos! Pero el caso era grave. Los animales no dejaban de gritar enojadísimos hasta que el rey envió a un grupo de leonas en busca de la cebra, la serpiente, el leopardo y el cocodrilo.
—Seguro que están con el traje equivocado —dijo el león conteniendo la risa.
No fue difícil encontrar a un leopardo gris y rugoso, ni a una cebra con piel de jirafa. Mucho menos una serpiente finita dentro del enorme traje del elefante. Pero el cocodrilo no aparecía por ningún lado.
— ¡Allá está! ¡Detrás de esas plantas! —gritó una de las leonas.
— ¡Está desnudo! —grito otra.
El cocodrilo, cubierto con hojas enormes, se unió al grupo en busca del traje que faltaba. Apareció flotando en el río.
De vuelta en la piedra del león, los animales intercambiaron los trajes y cada uno se quedó con el suyo, pero las quejas no se hicieron esperar: la cebra protestaba porque la jirafa le había estirado el cuello de su vestido y la serpiente acusaba al elefante de ser muy gordo; el oso culpaba al cocodrilo de haber mojado su traje y el cocodrilo lloraba porque él decía que no había mojado nada. ¡Si estaba desnudo!
El rey, harto de los reclamos y sordo por tantos gritos, tomó una decisión terminante:
—Queda prohibido quitarse el traje en esta selva y en todas las selvas del mundo.
Desde entonces se cumple la orden, y ningún animal se volvió a desvestir.

Ignacio - Rey León

"De modo que esto es el cielo, pensó, y tuvo que sonreírse. No era muy respetuoso analizar el cielo justo en el momento en que uno está a punto de entrar en él."
Juan Salvador Gaviota
Richard Bach

13 noviembre 2008

23 octubre 2008

Dos cortitos de FANTASMAS... buuuu!!!!!!



Al caer de la tarde, dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una galería de cuadros. Con un ligero escalofrío, uno de ellos dijo:


—Este lugar es siniestro.¿Usted cree en fantasmas?


—Yo no —respondió el otro. —¿Y usted?


—Yo sí —dijo el primero y desapareció.
George Loring Frost

Un viajero encuentra en el campo a un personaje con una cabeza completamente lisa como un huevo, sin un solo rasgo. Aterrorizado, sube a la carrera y el pide al campesino que arree el caballo de inmediato.

—¿Que pasa? —le pregunta el campesino.

—Fue que vi a un hombre que tenía el rostro como un huevo.

—Entonces —respondió el campesino volviéndose —¿Tenia el mismo rostro que yo?

Anónimo Japonés

19 octubre 2008

Juegos

Adivina, adivinador... ¿que juego es?

A María le dolía mucho la cabeza y sudaba como si estuviera en el infierno.
1 termómetro es lo primero que agarró,
luego 2 aspirinas y 3 sorbos de agua para digerirla bien.
4 veces tomó su temperatura, volaba de fiebre.
con 5 ó 6 cubitos de hielo enfrió unos paños que colocó
7 veces en su cabeza.
Dio 8 pasos y se recostó en su cama. A los 9 minutos estaba durmiendo.
Cuando llegó al 10 sintió que por fin había tocado el cielo.

Es muy fácil... imposible no haberlo jugado alguna vez.... ¿Adivinaron?

06 octubre 2008

HAPPY HALLOWEEN!!!!!!


Cuando el reloj marca la una
Los esqueletos salen de la tumba ... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las dos
Los esqueletos comen arroz ... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las tres
Los esqueletos caminan al revés... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las cuatro
Los esqueletos se lustran los zapatos... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las cinco
Los esqueletos festejan con brincos... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las seis
Los esqueletos juegan ajedrez... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las siete
Los esqueletos maquillan sus cachetes... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las ocho
Los esqueletos comen bizcochos... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las nueve
Los esqueletos juegan en la nieve... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las diez
Los esqueletos chocan los pies ... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las once
Los esqueletos lustran los bronces... chumba lacachumba lacachumba hue!

Cuando el reloj marca las doce
Los esqueletos se ponen en pose... chumba lacachumba lacachumba hue!

canción popular

05 octubre 2008


SOL EN LA LLUVIA
Un día, igual a cualquier otro día de lluvia.
El cielo gris y triste lloraba porque se iba Abril.
Pero, en medio de la lluvia, en una casa brillaba el sol.
Él cantaba, alegre y radiante.
Ella reía acariciándose la panza.
Era el gran día, y lo sabían.
Subieron a su coche y llegaron a aquel edificio.
La gente caminaba alrededor, pero ellos parecían no notarlo: se miraban el uno al otro, con una complicidad de a dos.
Se despidieron cuando una señora vestida de blanco la condujo a una gran sala llena de luz. Había mucha gente, también de blanco.
Pasaron unos minutos y entró él, cubierto con el mismo traje.
Sólo se le veían los ojos, que se buscaron con los de ella, llenos de miedo y emoción.
Ella lo buscó también con su mano, compartían los mismos sentimientos.
—Ya está—dijo alguien.—Ahí viene.
Sus manos se apretaron cada vez más fuerte.
Un llanto.Y entonces todo tuvo sentido.

23 septiembre 2008


Atrapada en el país de las maravillas, Alicia pregunta al gato de Cheshire:
— Gatito, ¿que dirección debería tomar?
— Eso depende de adonde quieras ir — responde el gato.
— No se muy bien a donde quiero ir — confiesa Alicia.
— Entonces no importa que dirección tomes —concluye el gato.

Lewis Carroll – Alicia en el país de las maravillas.

05 agosto 2008

31 julio 2008

LIBROS


FAFA LA JIRAFA / LA SIESTA DEL OSOAutora: Débora Ballarella
Editorial: Del Naranjo
Colección: Ya se leer 1
octubre 2006






LA BIBLIA con stickers
Autora: Débora Ballarella
Editorial: Guadal
Noviembre 2006









EL ARCA DE NOÉ con stickers
Autora: Débora Ballarella
Editorial: Guadal
Junio 2007








EL NACIMIENTO DE JESUS con stickers
Autora: Débora Ballarella
Editorial: Guadal
Junio
2007










JAQUE MATE
Autora: Débora Ballarella
Editorial: Guadal Noviembre 2009

Nunca me gusto el cuento del gato con botas. Me parece horrible que los hermanos mayores sean tan egoístas con el menor, que el maldito gato se salga con la suya, y que triunfe la mentira y la codicia.

Por eso escribí mi versión del cuento y estoy mucho mas contenta ahora!!!!!

EL MARQUEZ DE CARABAS
Una pareja de campesinos dejó como única herencia a sus tres hijos, su molino, su burro y su gato.
Los tres hermanos eran muy unidos y no necesitaron repartir la herencia, ya que seguirían viviendo juntos y trabajando el molino.
En la mesa nunca faltaba algo de comer, pero tampoco podían darse grandes lujos, y por eso a veces el menor se lamentaba:
—¡Ojalá tuviese mucho dinero para poder comprar todo lo que se me ocurra!
—No debeis afligiros, mi señor —dijo el gato en tono serio y pausado —, ya vereis como te sacaré de la miseria. ¿No te gustaría tener mucho dinero?
—¿A quien no?
—Consígueme una capa, un saco, un par de botas para andar entre los matorrales y un sombrero. Tu y yo seremos ricos. ¡No hemos nacido para esto!
El joven, divertido, se ocupó de conseguir todo y cuando el felino se vistió con el saco, la capa, las botas y el sombrero, parecía un héroe legendario.
El joven volvió al trabajo, pues había perdido mucho tiempo y necesitaba vender el pan que sus hermanos cocinaban.
El gato fue a la ciudad, robó un cuadro de la casa de un pintor famoso, y se presentó ante el rey. Cuando estuvo delante de él, hizo una gran reverencia y le dijo:
—He aquí, majestad, un obsequio de mi amo “El Marques de Carabás.”
—Dile a tu amo —respondió el rey —que le doy las gracias. Me agrada mucho esta bella pintura.
En otra ocasión, el gato recitó un poema que había sacado de un libro de poesías.
Pero el rey no leía demasiado y como el poema era muy halagador, le encantó. Después de escucharlo atentamente agradeció satisfecho el cumplido y ordenó que le diesen de beber al gato.
Los meses siguientes el felino continuó llevando al rey obsequios robados en nombre del “Marqués de Carabas”.
Mientras el gato se ocupaba de esto, los hermanos trabajaban todo el día y por la noche se reunían a cenar; jugaban a las cartas, a los dados o al ajedrez. Echado en un rincón, el gato pensaba que si no necesitara del joven para conquistar la fortuna del rey, hubiese abandonado esa casa mucho tiempo antes.
El día que el rey fue a pasear a orillas del río con su hija, le dijo el gato a su amo:
—Vuestra fortuna está hecha. No tenéis mas que bañarte desnudo en el río.
—¿ Te volviste loco? —preguntó el muchacho. —¿Cómo conseguiré la fortuna?
—¡Has lo que te digo! Yo me ocupó de lo demás.
El joven dominado por su curiosidad, abandonó el trabajo y se fue al río. Mientras se estaba bañando, el rey pasó por ahí y el gato salió al camino gritando:
—¡Socorro!¡Socorro! ¡El Marqués de Carabás se está ahogando!
El rey al reconocer al gato pidió a sus lacayos que ayuden al Marqués.
—¡Unos ladrones robaron sus ropas y lo tiraron al río! —continuó.
Y el rey envió a buscar las mejores vestiduras para el Marqués.
Cuando el muchacho vió que estos hombres se acercaban a él y lo sacaban del agua no entendió nada, y al descubrir la carroza, quedó mudo. Más aún cuando el rey pidió que lo acompañaran en su paseo.
—Agradezco su amabilidad —contestó el joven —pero debo volver a mi trab...
—¡Encantadísimos de acompañaros, Majestad! —interrumpió el gato y obligó al joven a subir a la carroza.
Como su amo era muy hermoso, el gato creyó que la princesa se enamoraría inmediatamente de él. Pero eso no sucedió.
—Quería agradecerle los hermosos regalos que me ha hecho —comenzó diciendo el rey.
—Pero si yo no le he regalado nada —confesó el joven confundido.
—¡Ja!, ¡ja!, ¡ja!, ¡ja! —disimuló el gato — ¡es tanta la admiración que sentimos por usted que para el Marqués todo es nada!
—¿El Marques? —preguntó el joven—¿De qué hablas?
—¡De usted! —dijo el gato perdiendo la paciencia, y acercándose al oído de su amo le dijo— ¿Acaso no quieres tener una fortuna? ¡Enamora a la princesa!
— ¿Qué has hecho? —preguntó el jovén enojado —Su majestad, yo no soy el Marqu...
—¡¡¡¡MIAUUUUU!!!!!!!! —el gato enfurecido se lanzó sobre su amo rasguñandolo con sus filosas garras. Los caballos asustados tropezaron y la carroza desbarrancó cayendo al río.
—¡Detengan al gato! —ordenó el rey.
La princesa viendo al joven lastimado sintió pena por él y le ofreció ir al castillo para curarlo. En el camino él le enseñó a jugar a piedra, papel o tijera y ese fue el inicio de una gran amistad.

El gato fue llevado al calabozo y así terminó su ilusión de convertirse en gran señor.